martes, 17 de mayo de 2016

componente del proceso de enseñanza y prendisaje

Elementos del currículo

Podemos considerar elementos básicos del currículum al conjunto de componentes mínimos que integran cualquier currículum educativo: los objetivos, los contenidos, la metodología y la evaluación.
Objetivos (para qué enseñar): son las intenciones que presiden un proyecto educativo determinado y el conjunto de metas y finalidades en que dichas intenciones se concretan. Definen lo que queremos conseguir, el “para qué” de la acción educativa, definen las metas de la enseñanza en términos de conductas observables y medibles que debe mostrar el alumno.
Competencias y capacidades: la evolución de la psicología del aprendizaje, como la cada vez mayor complejidad de la sociedad, han hecho que nuestra manera de entender los objetivos se vaya modificando de forma sustancial. Hoy se tiende a hablar de los objetivos del currículum no en términos de conductas, sino en términos de competencias y capacidades.
La formulación de los objetivos curriculares en términos de competencias es una necesidad impuesta por las demandas de la sociedad actual a los procesos de formación. Implica un cambio de enfoque desde una enseñanza centrada en los contenidos (en la materia) a otra centrada en el desarrollo de determinadas capacidades cognitivas, motrices, interpersonales… (Es decir, centrada en el alumno) que se consideran relevantes por uno u otro motivo).
En el nuevo diseño curricular competencia es la capacidad para actuar de manera eficaz y autónoma en contextos diversos movilizando de manera integrada conceptos, procedimientos, actitudes y valores. En el Nivel Primario, el diseño curricular se estructura en función de dos tipos de competencias:
a) Fundamentales.
 b) Específicas.
Competencias fundamentales
Las competencias fundamentales expresan las intenciones educativas de mayor relevancia y significatividad. Son competencias transversales que permiten conectar de forma significativa todo el currículo. Son esenciales para el desarrollo pleno integral del ser humano en sus distintas dimensiones, se sustentan en los principios de los derechos humanos y en los valores universales. Describen las capacidades necesarias para la realización de las individualidades y para su adecuado aporte y participación en los procesos democráticos.
Las competencias fundamentales del currículo dominicano son:
1. Competencia Ética y Ciudadana.
2. Competencia Comunicativa.
3. Competencia Pensamiento Lógico, Crítico y Creativo.
4. Competencia Resolución de Problemas.
5. Competencia Científica.
6. Competencia Ambiental y de la Salud.
7. Competencia Desarrollo Personal y Espiritual.
Competencias específicas
Las competencias específicas corresponden a las áreas curriculares. Esas competencias se refieren a las capacidades que el estudiantado debe adquirir y desarrollar con la mediación de cada área del conocimiento. Se orientan a partir de las competencias fundamentales y apoyan su concreción, garantizando la coherencia del currículo en términos de los aprendizajes.
Contenidos (qué enseñar): al pensar la formación en términos de un proceso orientado al desarrollo de capacidades o competencias, los contenidos se convierten básicamente en herramientas o instrumentos para ese fin. Son los componentes de una determinada capacidad que deben ser aprendidos para el desarrollo de ésta.
Los contenidos de la enseñanza no se entienden en la actualidad exclusivamente como conocimientos teóricos, sino como saber, saber hacer y saber ser, es decir, como contenidos conceptuales, contenidos procedimentales y contenidos actitudinales.
Contenidos Conceptuales: son el conjunto de conocimientos teóricos que pretendemos que sean adquiridos por el alumnado de un determinado proceso formativo. Incluyen tanto los conceptos propiamente dichos como los principios y teorías en que se organizan esos conceptos. También engloba aquellos conocimientos que no son otra cosa que datos que el alumno debe memorizar, factuales (es decir, “hechos”), con el fin de dejar clara su diferencia con los anteriores.
Contenidos Procedimentales: constituyen el conjunto de saberes prácticos que forman la materia de un determinado proyecto de formación, es decir, no son otra cosa que las técnicas, métodos, estrategias, habilidades o destrezas que pretendemos que alguien adquiera a través de un programa de enseñanza. Lo que en el mundo de la empresa hoy suele denominarse know how o saber cómo.
Contenidos Actitudinales: hábitos, valores y actitudes. Son necesarios en cualquier currículo formativo por: El carácter instrumental, Se precisan durante el proceso de aprendizaje y Son valiosos por sí mismos, desde el punto de vista del desarrollo personal y social.
Metodología (cómo enseñar): especifica las actividades y experiencias más adecuadas para que los diferentes tipos de contenidos se aprendan adecuadamente y sirvan, realmente, al desarrollo de las competencias y capacidades que pretendemos desarrollar en el alumnado.  Incluye: principios metodológicos, métodos, estrategias, técnicas, actividades y experiencias de aprendizaje, recursos y materiales didácticos que se emplearán organización didáctica.
Principios metodológicos: determinan las actividades que se llevan a cabo en cualquier programa de enseñanza. Enseñar supone elegir y toda elección de un material o de un modo de enseñar algo se hace siempre desde un determinado principio que uno asume como adecuado.
Métodos, estrategias y técnicas didácticas: los principios metodológicos dan lugar a diversos métodos docentes, que usarán de determinadas estrategias y técnicas didácticas, es decir, procedimientos concretos de enseñanza. 
Actividades y experiencias de aprendizaje: son las acciones que se diseñan como partes constitutivas de una experiencia de aprendizaje, por ejemplo de un curso, y sirven para lograr los objetivos de la misma. Acciones que realiza un docente para crear un ambiente propicio a facilitar el aprendizaje del o los estudiantes. El diseño de experiencias de aprendizaje es una actividad que no es fácil de planear, pues se requieren conocimientos de didáctica y de teorías del aprendizaje.
Recursos didácticos: cualquier material que, en un contexto educativo determinado, sea utilizado con una finalidad didáctica o para facilitar el desarrollo de las actividades formativas.
Recursos didácticos: son recursos didácticos los medios concretos que auxilian la labor de instrucción y sirven para facilitar la comprensión de conceptos durante el proceso de enseñanza- aprendizaje. Permiten: presentar los temas o conceptos de un tema de una manera objetiva, clara y accesible. Proporcionar medios variados de aprendizaje. Estimulan el interés y la motivación del grupo. Acercan a los participantes a la realidad y a darle significado a lo aprendido. Permiten facilitar la comunicación. Complementan las técnicas didácticas y economizan tiempo.
Medios didácticos: medio didáctico es cualquier material elaborado con la intención de facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo un libro de texto o un programa multimedia que permite hacer prácticas de formulación química.
Organización del aula: es necesaria la creación de un ambiente para aprender, esto tiene su expresión en las condiciones del salón de clase, en la decoración, en la disciplina de trabajo, en la preparación del maestro, en la organización social de la escuela y, en definitiva, en las ideas universales que sustenten la educación. Entre los elementos organizativos tiene particular interés el referido a la distribución del tiempo y del trabajo, que permitirá capacitar a los estudiantes en la organización responsable de sus actividades, en la adquisición de aprendizajes, de experiencias, destrezas y habilidades de trabajo.
Evaluación: hace referencia a los procesos de control y reformulación del proceso de enseñanza y aprendizaje. Una evaluación auténtica no puede reducirse a: examinar y calificar los resultados obtenidos, el “rendimiento” de los alumnos. Por el contrario, debe incorporar un análisis y valoración del proceso que ha llevado a esos resultados.
La evaluación no puede limitarse a lo que el alumno ha hecho o dejado de hacer. Debe incluir también, y en el mismo nivel de importancia, la propia enseñanza, tanto en lo que se refiere a su planificación como en lo relativo a su desarrollo práctico a lo largo del curso de formación seguido.
Niveles de concreción curricular
Primer nivel de concreción: Institucional
Segundo nivel de concreción: Plan de estudios
Tercer nivel de concreción: Programa de materia
Cuarto nivel de concreción: Plan de clase
PRIMER NIVEL DE CONCRECIÓN: INSTITUCIONAL
Tiene carácter normativo. En él se reflejan las intenciones educativas del Sistema así como los principios psicopedagógicos que lo fundamentan. Sus principales características son: Es un documento que incluye grandes bloques de contenidos y orientaciones sobre la metodología y la evaluación.
Es orientador ya que no se considera como un producto acabado sino que serán los profesores quienes se encarguen de concretarlo para la realidad educativa en que trabajan.
Es prescriptivo, está destinado también a prescribir determinados objetivos, contenidos o experiencias educativas que han de asegurarse a todos los estudiantes en el transcurso de su escolaridad.
SEGUNDO NIVEL DE CONCRECIÓN: PLAN DE ESTUDIOS
Constituye el documento normativo que articula a largo plazo el conjunto de actuaciones del equipo docente de una institución educativa. Tiene como finalidad  alcanzar las capacidades previstas en los objetivos de cada una de las etapas, en coherencia con las finalidades educativas.
TERCER NIVEL DE CONCRECIÓN: PROGRAMA DE MATERIA
Constituye el instrumento pedagógico-didáctico que articula a mediano plazo el conjunto de experiencias de aprendizaje que permitirán alcanzar las capacidades previstas por el plan de estudios en coherencia con las finalidades educativas.
CUARTO NIVEL DE CONCRECIÓN: PLAN DE CLASE DEL PROFESOR
Es una propuesta de trabajo relativa a un proceso de enseñanza aprendizaje completo. Es un instrumento de planificación de las tareas escolares diarias que facilita la intervención del profesor pues le permite organizar su práctica educativa para articular procesos de enseñanza-aprendizaje de calidad y con el ajuste adecuado -ayuda pedagógica- al grupo y a cada alumno que la compone.
PLAN DE CLASE DEL PROFESOR
También llamado Unidad Didáctica. Es un conjunto de actividades que se desarrollan en un tiempo determinado para la consecución de unos objetivos didácticos. En la Unidad Didáctica se da respuesta a todas las cuestiones curriculares, o sea, al qué enseñar (objetivos y contenidos), cuándo enseñar (secuencia ordenada de actividades y contenidos), cómo enseñar (actividades, organización del espacio y el tiempo, materiales y recursos didácticos) y a la evaluación. Unidad Didáctica: es considerada como un vehículo de indagación sobre la realidad cotidiana del aula. La Unidad Didáctica concreta decisiones en torno a: Formulación de objetivos - ¿para qué enseñar – aprender? Contenidos de enseñanza - ¿con qué enseñar – aprender? Formas de enseñar y aprender - ¿cómo enseñar – aprender’ Recursos y medios de enseñanza y aprendizaje - ¿con qué? Organización de la enseñanza y el aprendizaje. Formas de evaluar.

Los dos últimos niveles de concreción curricular son niveles de adaptación curricular. Se requiere del profesor la responsabilidad y la libertad de decisión acerca los cambios, adecuaciones, que permitirán ajustar el currículum a las necesidades reales. Son los profesores quienes mejor conocen a los estudiantes y quienes deben realizar las adecuaciones pertinentes en el ejercicio de su autonomía contribuyendo así a su desarrollo profesional.

Proceso de enseñanza y aprendizaje

                Proceso de enseñanza y aprendizaje:

Nadie duda que el aprendizaje es el núcleo de la acción educativa. Como se refleja en diferentes escritos, la evaluación condiciona de tal manera la dinámica del aula que bien podría decirse que la hora de la verdad no es la del aprendizaje sino la de la evaluación.

En la actualidad se valora el aprendizaje del alumno en el proceso y en el producto, la incidencia de estos dos aspectos en la enseñanza reglada queda claramente reflejado por las diversas normas que existen alrededor de este tema; por las incidencias en la planificación del trabajo del profesorado, en la actividad en el aula y en la actividad reflexiva posterior.

La evaluación sumativa y formativa está presente en toda planificación escolar, en toda programación, en la misma aula. En esta realidad evaluadora también están presentes entidades externas al centro educativo.

La inspección educativa, órganos de evaluación educativa autonómicos y del estado, realizan evaluaciones para detectar los niveles de aprendizaje de los alumnos.Estudios como los efectuados por el INCE en la Educación Primaria (1995 y 1999) y en la Educación Secundaria (1997), por las administraciones de las autonomías de Canarias, País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, son ejemplos patentes de la preocupación por la evaluación de los aprendizajes, Incluso organismos internacionales hacen clara incidencia: la OCDE a través de sus indicadores, nos presenta la preocupación por los aprendizajes de 2 los alumnos,  considera como básicos los que se refieren a aprendizajes de diversas áreas del conocimiento (7 indicadores); la IEA realiza estudios internacionales para dar información a los estados, a los responsables de la educación, al profesorado sobre los aprendizajes en diferentes niveles educativos y en diferentes áreas de aprendizaje.

Pero cuando nos referimos a la evaluación de los aprendizajes cabe preguntarse desde qué conceptualización estamos hablando. En las últimas décadas el concepto de evaluación ha sufrido una profunda transformación, también significativa en el ámbito de la enseñanza y del aprendizaje. Al observar nuestro entorno detectamos que las innovaciones, han llegado con facilidad en el uso de las estrategias de aprendizaje, de recursos didácticos que en el ámbito de la evaluación.

Así podemos hallar en las aulas de centros educativos y de formación estrategias de aprendizajes muy innovadoras acompañadas de sistemas de evaluación tradicionales. Llama la atención la distancia que existe entre la realidad de las prácticas evaluativas y los avances teóricos y metodológicos que hoy nos presenta la literatura de la evaluación.

Es nuestro interés ofrecer en estas páginas no sólo esta nueva perspectiva de evaluación, sino estrategias y técnicas evaluativas que en su proyección en el aula son, en sí mismas, una estrategia para el aprendizaje y, a su vez, contenido de aprendizaje. Por ello, primero analizaremos aquellos factores que han incidido de manera decisiva en las nuevas formas de pensar y hacer evaluación. A continuación, se ofrece la evolución del significado y conceptualización de la evaluación en contraste con las posiciones tradicionales. En la última parte de este escrito se presentan estrategias de evaluación que pretenden dar respuesta a la nueva evaluación: la evaluación para valorar, la evaluación para mejorar en el aprendizaje, la evaluación como contenido a aprender para su utilización futura.

Desde la evaluación debemos estimular estas habilidades meta cognitivas para que el alumno tome conciencia de su propio proceso de aprendizaje, de sus avances, estancamientos, de las acciones que le han hecho progresar y de aquellas que le han inducido a error. La evaluación se convierte así en un instrumento en manos del estudiante para tomar conciencia de lo que ha aprendido, de los procesos que le han permitido adquirir nuevos aprendizajes, así como para regular dichos procesos. A fin de que esto sea así la evaluación y las estrategias evaluativas que se planteen en el aula deben facilitar el desarrollo de habilidades de autoconocimiento y autorregulación.

Por estas causas toda estrategia debe facilitar:  el autoanálisis respecto a sus actitudes y el control del esfuerzo y dedicación que pone a las distintas tareas de aprendizaje. El  control ejecutivo de la evaluación, o sea, la capacidad para planificar las acciones que implique la evaluación, para valorar en qué medida se aparta del plan previsto y para adoptar las medidas oportunas de acuerdo a las posibles desviaciones.

El control de la adquisición de los conocimientos y las habilidades a fin de identificar estados iníciales que le dificultan o facilitan la adquisición de nuevos conocimientos, y tomar conciencia de sus propias estrategias de aprendizaje (identificación de los procedimientos más efectivos para su estilo y ritmo de aprendizaje, fuente de errores, etc.) Junto a estas estrategias meta cognitivas, es necesario que el estudiante conozca los criterios e indicadores de evaluación que se han de tener en cuenta para valorar sus acciones: procedimientos y productos.

Es preciso hacer explícito los aspectos que toman en consideración para emitir el juicio valorativo y los indicadores de nivel de logro. Esto no es tarea fácil en muchas ocasiones. La práctica estos criterios e indicadores son más implícitos que explícitos.

Se ha de analizar como un docente plantea la evaluación y cuál es el contenido de esta 10 para extraer los criterios y niveles de evaluación que utiliza. El conocimiento de estos criterios es una información clave para el alumnado. Es más, dentro de un aprendizaje auténtico y significativo, la participación del alumno y de la alumna es fundamental en el momento de establecer los criterios y los niveles de logro.

martes, 3 de mayo de 2016

PARADIGMA EDUCATIVO

El concepto paradigma procede del griego paradigma, que significa “ejemplo” o “modelo”. En principio, se aplicaba a la gramática y a la retórica. A partir del año 1960, comenzó a utilizarse para definir un modelo o patrón en cualquier disciplina científica o contexto epistemológico. El filósofo y científico estadounidense Thomas Kuhn fue el encargado de actualizar el término y darle el significado contemporáneo, al adaptarlo para referirse al conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período específico de tiempo. De esta forma, un paradigma científico establece aquello que se debe observar; el tipo de interrogantes que hay que formular para hallar las respuestas en relación al objetivo; cómo deben estructurarse dicha interrogantes; y cómo deben interpretarse los resultados de la investigación científica.


Cuando un paradigma ya no puede satisfacer las necesidades de una ciencia (por ejemplo, ante nuevos descubrimientos que invalidan conocimientos previos), es sucedido por otro. Se dice que un cambio de paradigma es algo dramático para la ciencia, ya que éstas aparecen como estables y maduras.

Los investigadores sociales han adoptado la frase de Kuhn, "cambio de paradigma", para remarcar un cambio en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad. Un "paradigma dominante" se refiere a los valores o sistemas de pensamiento en una sociedad estable, en un momento determinado.

 Los paradigmas dominantes son compartidos por el trasfondo cultural de la comunidad y por el contexto histórico del momento. El término se utiliza para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que inciden en la forma en que un sujeto percibe la realidad y en su forma de respuesta.





PARADIGMA CONDUCTUAL
Surge a principios del siglo XX, su metáfora básica es la máquina, es decir, tanto al alumno como al profesor se les considera máquinas. Las circunstancias son siempre medibles, observables y cuantificantes. En definitiva, apuestan por una concepción mecanicista de la realidad. El Alumno es un receptor de conceptos y contenidos, cuya única pretensión es aprender lo que se enseña. La evaluación es considerada como un proceso sumativo de valoración y se centra en el producto final que debe ser medible y cuantificable. La ubicación en el aula se reduce a una suma de objetos, conductas, actividades centradas sobre todo en los contenidos que se aprenderán. El Currículo es cerrado y obligado para todos, la disciplina se convierte en un requisito importante en el aula y cuando esta falta en casos especiales y difíciles se recomienda recurrir a técnicas de castigo. El alumno es considerado un objeto que debe reproducir el conocimiento de manera exacta a lo que se enseña.


PARADIGMA CONTEXTUAL
Se describe a partir de los estudios etnográficos, las demandas del entorno y las respuestas de los actores y su adaptación. Facilita y apoya la asimilación y conceptualización de los estímulos ambientales, como el profesor, los padres, la escuela, la comunidad, se convierten en hechos mediadores de la cultura contextualizada. El Currículo es flexible, contextual y abierto, el enfoque del profesor es técnico-crítico es decir, gestor de procesos de interacción en el aula, crea expectativas y genera un clima de confianza


PARADIGMA COGNITIVO

Surge a raíz de producirse una crisis del paradigma conductual en el aula. Las teorías como la del aprendizaje significativo, por descubrimiento, el constructivo son algunas de las que han aportado a enriquecer este paradigma. La metáfora básica es el organismo entendido como totalidad. Es la mente la que dirige la persona y no los estímulos externos. El Alumno es considerado un sujeto de la educación ya que posee un potencial de aprendizaje que puede desarrollar por medio de la interacción profesor-alumno. El Profesor es una persona critica-reflexiva, el análisis de los pensamientos del profesor es una manera de reflexión-acción-reflexión. El Currículo es definido como abierto y flexible, se aplican redes, esquemas, mapas mentales. La evaluación estará orientada a valorar los procesos y productos, será permanente y formativa. La inteligencia, la creatividad, el pensamiento crítico y reflexivo son temas constantes en este paradigma.

.
PARADIGMA HUMANISTA
Su problemática consiste en explicar y comprender al hombre en sus procesos integrales y en su contexto interpersonal y social. Sus postulados fundamentales son los siguientes:
El ser humano es una totalidad que excede a la suma de sus partes.
El hombre tiende en forma natural hacia su autorrealización.
El hombre es un ser en contexto humano.
El hombre es consciente de sí mismo y de su existencia.
El hombre tiene facultades para decidir.
El hombre es intencional.
La enseñanza humanista se enfoca en ayudar al alumno a ser el mismo sin ser como los demás y la autorrealización. Enfatiza el desarrollo de una conciencia ética, altruista y social. Las metas y objetivos de la educación son:
Ayudar a desarrollar la individualidad de las personas.
Apoyar a los alumnos a que se reconozcan como seres humanos únicos.
Asistir a los estudiantes a desarrollar sus potencialidades.